• GFS' Consulting Group

En contra del trabajo en equipo

Un reciente estudio indica que el trabajo en equipo funciona mejor, curiosamente, cuando el equipo no se pone de acuerdo.

El trabajo en equipo ha sido aclamado durante mucho tiempo como la clave para mejorar la eficiencia de cualquier empresa. Si en un equipo hay desacuerdos o incluso disputas (obviamente dialécticas) se cataloga como un comportamiento negativo y que va en contra de los valores y los objetivos de la empresa.


Sin embargo, una investigación publicada recientemente en la revista Human Factors concluye que los desacuerdos pueden ser beneficiosos para el funcionamiento general de un equipo.



Para evaluar los efectos de los desacuerdos en un equipo se midieron las habilidades visuales de identificación de carros de combate por parte de una unidad militar. La identificación en combate es una decisión de alto riesgo. Los soldados en el campo de batalla tienen que distinguir las fuerzas amigas y enemigas en un ambiente de alta presión y un fallo puede significar la pérdida de muchas vidas humanas.


La investigación intentó comprender el funcionamiento de un equipo y sus miembros sin ninguna ayuda tecnológica, como pueden ser los sistemas automatizados de identificación en combate.


En el estudio se compararon dos equipos a quienes mostraron vídeos y fotos de 10 vehículos blindados diferentes. Al equipo donde surgieron desacuerdos le fue mejor en las identificaciones y mejoró su capacidad individual de reconocimiento, comparado con el equipo donde no se produjeron estas diferencias.



Discutir con otros miembros del equipo lleva a un mejor resultado general


Los resultados sugieren que las habilidades y los comportamientos frente al desacuerdo del equipo son muy importantes para el desempeño del equipo. Esta investigación resalta la importancia de comprender las diferencias individuales y las habilidades de equipo como por ejemplo la comunicación.


Los investigadores proponen que la razón podría ser que nos vemos obligados a repensar y justificar nuestras respuestas cuando somos cuestionadas, lo que reduce las posibilidades de error. En otras palabras, es interesante en determinados momentos del trabajo en equipo hacer que los participantes se vean obligados a realizar una “doble verificación” de sus propias opiniones y a la vez analizar críticamente a su interlocutor para entender mejor las respuestas de éste. Discutir amistosamente con miembros opuestos a tus ideas conducen a un mejor rendimiento general.


A la luz de este estudio queda demostrado que, si bien debemos promover la armonía entre grupos, también se debe alentar la discusión de diferentes ideas en lugar de intentar llegar a una sola. Se deben respetar los puntos de vista diferentes dentro de un equipo, fomentar la exposición de dichas ideas, así como hacer un esfuerzo para comprender las diferentes perspectivas para maximizar el rendimiento.


Las ventajas de escuchar las opiniones contrarias


Dentro de los roles de equipo siempre hay perfiles más dominantes que suelen llevar sus ideas a término debido a la presión o influencia que ejercen sobre el resto de integrantes, mientras que perfiles más bajos, pero con grandes ideas no son tenidos en cuenta bien porque no se atreven a exponerlas o no son seguidos en sus iniciativas cuando las exponen.


Renunciar a la razón y poner fe ciega en unos pocos compañeros “alfa” del equipo solo alimenta su ego y su arrogancia, lo que los hace propensos a cometer errores que redundan obviamente en todo el equipo.


Una buena dosis de análisis crítico a la hora de valorar ideas puede ser beneficiosa para todos. Asimismo, se debe crear un ambiente relajado y seguro para expresar puntos de vista individuales con tranquilidad y de manera ordenada. Como sabemos, cada rol dentro de un equipo posee diferentes habilidades de generación y transmisión de ideas. Debemos contemplar estos comportamientos para que estas ideas fluyan de manera homogénea y puedan ser criticadas, sin dejar de respetarlas.


Aunque ser jugador de equipo siempre estará moda, no hay nada malo en nadar contra la corriente de vez en cuando.


¿Aprovechas al máximo las diferencias de personalidad en tus equipos?


Trabajando en remoto se ponen de manifiesto aún más las diferencias personales. En lugar de intentar homogeneizar el pensamiento dentro del grupo, hay una forma de adecuar las tareas y responsabilidades para que cada miembro del equipo trabaje en aquello en lo que puede aportar más.


El método DIWO es un proceso sencillo de análisis de las capacidades de cada uno de los integrantes de un equipo. Durante una única sesión se conocen las fortalezas y debilidades de cada persona, se asignan responsabilidades y se consigue un mayor rendimiento visible desde el primer día.



Entradas recientes

Solicita más información

Cuéntanos cuál es el reto, tenemos una solución para tu organización.

I

I

© 2020 por GFS' Consulting Group

I

Teléfono

902-120-567

RRSS

f.png
instagram.png
t.png
i.png